jueves, 20 de septiembre de 2012


Caía ya la tarde en el barrio,
el niño escuchó el motor del auto,
detenerse en la puerta de la vivienda.
Inmediatamente después una frenada de otro auto,
el niño no escuchó bien la pregunta,
porque hizo ruido al levantar la persiana,
por pura curiosidad no más.
Cuando comenzó a oir,
el padre preguntaba ¿a quien buscan?
los tipos se bajaron con armas,
a vos le contestaron y le apuntaron,
bajá la cabeza le gritó el padre;
el lo hizo pero con la misma rapidez,
que bajó la cabeza bajó los piés de la cama,
y fué directo a donde estaba el rifle,
afuera ya se escuchaban los balazos;
el niño se asomó a la ventana,
con el rifle y balas dispuestas.
El padre tirado en el suelo,
vió salir la punta del rifle,
por la ventana y miró al cielo;
el niño tenía tan sólo siete años,
dudaba que pudiera acertarles un tiro,
dudaba que le quedaran fuerzas,
y gritó el nombre de su mujer,
la que entreabrió la puerta,
no sin recibir unos disparos,
que afortunadamente no le dieron.
Ya desesperado el padre balbuceó,
tirá por favor hijo.
El niño los tenía bien apuntados,
pero el tiro no salió al gatillar;
el padre reconoció el sonido,
y le dijo en voz baja,
sacale el seguro,sacale el seguro.
El niño quitó el seguro,
los tipos ya estaban arriba del auto,
Y el niño comenzó a disparar,
comenzando por el que manejaba,
disparaba apuntando a la cabeza,
con el arma afirmada en el marco de la ventana,
descargó todas las balas en ellos,
y le preguntó al padre;
papi ¿como se carga?
desaflojá el tornillo de la culata,
y meté las balas por ahí.
El niño hizo caso pronto,
y cargó el rifle y volvió a disparar,
las cabezas se meneaban con los impactos,
ya estaban muertos pero él no lo sabía;
cuando acabó la segunda tanda,
cargó de nuevo y salió a la puerta,
donde se encontraba tirado su padre.
La madre salió detrás de él,
Me voy mi amor me voy,
le dijo a su mujer mientras la tomaba de la mano,
luego se besaron y lloraron.
El niño observaba todo,
de repente el padre le dijo,
cuidá mucho a tu madre,
y se desvaneció por completo.
La madre lloraba sentada en un sillón,
cuando llegó la policía,
recién entonces se acercaron unos vecinos.
Cuando le preguntaron que pasó,
ella les gritó que no ven que mataron a mi esposo?
el niño comenzó a preocuparse,
el no creía que estuviera muerto,
esperaba la llegada de la ambulancia,
que no demoró en llegar a la casa,
y llevarse a su padre.
El policía tomó del brazo a su madre,
y le dijo que tenía que llevarla,
para tomarle declaración;
ella comenzó a gritar ,no me toquen,
sueltenmé,dejenmé tranquila.
Las palabras de su padre,
le vinieron a la mente inmediatamente,
y sin titubear le disparó a la cabeza,
cuando su compañero se percató de la situación,
le dijo no le vamos a hacer nada a tu mamá,
tranquilizáte,bajá el arma.
La madre le dijo ¿que hiciste?
pasá adentro inmediatamente,
el niño obedeció y ella cerró la puerta.
Dentro lloraban la madre y su hermanita,
que estaba media dormida y no entendía nada.
En la cuna dormía la hermana menor.
La madre esperó hasta el otro día,
a que se fueran los policías,
tomó a sus hijos y se fué de la ciudad.
El niño estaba enojado porque no lo entendían,
la madre no le dejó llevar el rifle,
y el se preguntaba como hacer para cuidarla.
Pronto descubrió ya en casa de su abuelo,
que él tenía con que cuidarla.
Además ,de que era comisario.
Pronto cumpliría los ocho y olvidaría todo.
Así es la psicología y así fué.
Un grueso telón cayó tras de él,
tras el telón quedó su pasado,
y con él los cuatro muertos.